viernes, 19 de junio de 2020

Libro: El Japón y su duende.

Libro: El Japón y su duende.
Autor. José María Gironella.
País. España.
Año. 1963.
Género. Novela Realista.

Un libro fantástico, recomendable tanto para amantes del Japón como para neófitos en este campo, incluso para aquellos que solo quieran pasar un buen rato. Pese a estar descatalogado es fácil hacerse con él por internet buscando un poco, es posible conseguir una versión en formato PDF y también se puede comprar vía electrónica.

 Para concluir el mejor homenaje que puedo rendirle es haber hecho mías sus propias palabras que son reflejo de mi realidad al igual que lo fueron de la suya: "Asia me había enseñado que había diversos ángulos desde los cuales contemplar la vida y el hombre".

El autor en su viaje a Japón nos deja constancia de la capacidad de adpatación de los japoneses, para aprovechar la adversidad y reinventarse a partir de ella. Practicantes muy hábiles del perdón solapado, no se quedan relamíendose la herida; aprenden de ellas y crecen. Excelente bitácora de viaje.

Fabián Requena.



Libro: Fiebre

Libro. Fiebre.
Autor. Miguel Otero Silva.
País. Venezuela.
Año. 1939.
Género. Novela Histórica.

Fiebre, publicada por vez primera en 1939, fue el primer libro del escritor venezolano Miguel  Otero Silva (1908 – 1985) quien a pesar de haber iniciado estudios en la Escuela de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela, nunca los terminó, dedicándose finalmente a las letras y el periodismo, llegando a ser el director del diario El Nacional, fundado por su padre, Enrique Otero Vizcarrondo.

 Esta obra gira en torno a la Generación del 28, un grupo de estudiantes universitarios que durante el carnaval de 1928 iniciaron un movimiento en contra de la dictadura de Juan Vicente Gómez, hecho con el que pretendían transformar sustancialmente las ideas que fundamentaban la sociedad de la época y la cultura del país. 
 
 Escrita por su autor a los veinte años y terminada diez años después, Fiebre describe la situación universitaria en el contexto de la dictadura, los hechos armados sufridos por los estudiantes que se alzaron contra el gobierno de turno y los castigos impuestos por la dictadura gomecista, los trabajos forzados que poco a poco mataban a los prisioneros políticos, reflejando al mismo tiempo a manera de metáfora el paludismo, enfermedad relacionada a la miseria en la que se encontraba Venezuela, que dejaba en sus víctimas fiebre, una fiebre corporal y una fiebre -metafórica- por hacer del país un lugar libre, habitable y sin miserias, sin tinieblas. De ahí el título de la obra.
 
Releo esta obra con la intención de indagar la presencia del espíritu contestario y su desarrollo a  lo largo de la historia venezolana. Encontré como el poder se vale de los mecanismos de corrupción para minar la fortaleza de lucha de la disidencia, llevándolos a morder el polvo; el juego siempre sigue igual...

Fabián Requena.

 
 

Libro: Papá Goriot

Libro. Papá Goriot.
Autor.Honoré Balzac.
País. Francia.
Año. 1835.
Género.Novela Realista.

Papá Goriot es quizá la novela mejor, la más importante de Balzac; hay quien prefiere Eugenia Grandet

En Papá Goriot, Balzac ha escrito el drama de la paternidad.  Esta es la lección de Balzac. Lo que se necesitaba era el artista. Así Balzac, censurado por los románticos por la vulgaridad de sus temas, la condición de sus personajes, pudo decir, en cierto momento, y como hemos visto: «Hay tanta tragedia en mis dramas de burgueses como en vuestras tragedias luctuosas».

El escenario donde se desarrolla este drama moderno es París, y en París, en la pensión Vauquer, en uno de los barrios más pobres de la ciudad, en el barrio, como dice él, más siniestro.

Es el marco adecuado para la tragedia que va a desarrollarse, el digno de ella; es preciso también establecer el contraste —tan del gusto de los grandes autores y sobre todo, los románticos— entre este París y el París elegante que se movía, brillaba, engañaba, y se engañaba, entre la columna de Vendòme y la Cúpula de los Inválidos, aquel París, al que, visto desde la altura, en el cementerio del Père Lachaise, dirige Rastignac su desafío, en el atardecer triste del entierro de Papá Goriot, en aquella escena que se ha hecho famosa.

La pensión Vauquer es un poco refugio de náufragos; son despojos, los más, de una tempestad, que el oleaje arroja a la playa; se trata, sí, de náufragos salidos de la tempestad de la vida, y entre ellos, la propia señora Vauquer, la dueña de la pensión, y el más desventurado, el padre Goriot.

Excelente novela clásica que leí en mi juventud. En esta nueva relectura encuentro una valoración perfectamente aplicable a los tiempos que vivimos. La miseria humana nunca deja de sorprendernos.

Fabián Requena.