domingo, 27 de septiembre de 2026

Stoner

Libro: Stoner
Autor: John Williams
País: Estados Unidos
Género:  Novela - Ficción Literaria
Año: 1965

William Stoner nace en 1891 en una granja pobre cerca de Booneville, Misuri, hijo único de una familia de agricultores endurecidos por el trabajo de la tierra . Sus padres lo envían a la Universidad de Misuri para estudiar agricultura, con la esperanza de que aprenda técnicas nuevas y regrese a hacerse cargo de la granja familiar .

Sin embargo, su vida da un vuelco absoluto cuando, en un curso obligatorio de introducción a la literatura inglesa, queda fascinado por un soneto de Shakespeare. El profesor Archer Sloane le pregunta: "El señor Shakespeare le habla a usted a través de tres siglos, señor Stoner. ¿Usted lo oye?" . Stoner abandona los estudios de agricultura sin decírselo a sus padres y se dedica por completo a la literatura .

Stoner completa su maestría en Literatura Inglesa y comienza a dar clases en la misma universidad. Se hace amigo de dos compañeros: Gordon Finch y Dave Masters. Al estallar la Primera Guerra Mundial, ambos se alistan; Masters muere en Francia, mientras que Stoner decide continuar sus estudios y su carrera docente .

En una fiesta de la facultad, Stoner conoce a Edith, una joven de familia burguesa de Saint Louis. Se enamora y se casa con ella, pero el matrimonio es un desastre desde el principio. Edith tiene problemas emocionales profundos y resentimiento por haber cancelado un viaje a Europa para casarse. Tras tres años de matrimonio, Edith decide repentinamente que quiere un hijo; su sexualidad se vuelve apasionada solo durante un breve período .

Nace su hija Grace. Edith permanece en cama casi un año y Stoner se ocupa de la criatura, creando un vínculo fuerte con su hija. Sin embargo, Edith emprende una campaña para separarlo emocionalmente de Grace, y lo logra progresivamente . Grace crece como una niña infeliz y callada, con un vacío emocional que la marcará de por vida .

Gordon Finch se convierte en decano de la facultad. La conciencia de Stoner lo obliga a suspender a un estudiante llamado Charles Walker, que es claramente deshonesto y no cumple con los requisitos del curso. Sin embargo, Walker está protegido por el profesor Hollis Lomax. Cuando Lomax asciende a jefe de departamento, aprovecha cada oportunidad para vengarse de Stoner durante el resto de su carrera .

Una colaboración profesional entre Stoner y una profesora más joven del departamento, Katherine Driscoll, se transforma en una aventura amorosa. Irónicamente, poco después de encontrar una amante, la relación de Stoner con Edith y Grace mejora. Edith descubre la relación pero no parece importarle. Cuando Lomax se entera, comienza a presionar a Katherine. Stoner y Driscoll deciden terminar su relación para no perjudicar sus carreras académicas. Katherine abandona discretamente la ciudad, y Stoner no la verá nunca más .

Con el paso del tiempo, Stoner envejece, pierde gradualmente el oído y se convierte en una figura legendaria del departamento de literatura inglesa, pese a la oposición de Lomax. Grace se hace adulta, se matricula en la Universidad de Misuri, anuncia que está embarazada y se casa. Su esposo muere en la Segunda Guerra Mundial .

Stoner comienza a pasar más tiempo en casa, ignorando a Edith, a quien le desagrada su presencia. Al final de sus días, en su agonía, hace un recuento de su vida: desde la aceptación de su existencia modesta, pasando por la resignación ante las circunstancias que le tocaron, hasta llegar a una inmersión en la belleza sensual del universo, donde el fracaso pierde importancia. "Un sentido de su propia identidad se apoderó de él con súbita fuerza, y sintió su poder. Él era él mismo, y sabía lo que había sido" . Postrado en un rincón de su casa, le queda la felicidad de contemplar el cielo y un árbol, nimiedades que contienen todo .

  • La vocación y el sentido de la vida: La literatura y la enseñanza como refugio ante las decepciones de la existencia .
  • La vida académica y sus miserias: El retrato realista de las rivalidades, el acoso laboral y la endogamia universitaria .
  • El matrimonio y la soledad: La relación fallida con Edith como fuente constante de infelicidad.
  • La resignación y la dignidad: La grandeza de una vida aparentemente anodina, marcada por la persistencia y la integridad .
La carga moral de Stoner no reside en un sistema de premios y castigos, ni en una lección edificante sobre cómo vivir. La novela rechaza explícitamente esa lógica. Su peso moral está en otro lugar: en la fidelidad a una vocación, en la dignidad de una vida aparentemente fracasada, y en la pregunta incómoda sobre qué significa, en realidad, una vida bien vivida.

El propio John Williams construyó a Stoner como una figura trágica moderna cuya dignidad moral no reside en el logro, sino en la fidelidad a su vocación. Stoner no asciende en el mundo académico, no acumula prestigio ni poder. Fracasa en su matrimonio, pierde el amor de su hija, es hostigado por su colega Hollis Lomax. Y, sin embargo, permanece fiel a la literatura y a la enseñanza hasta el final. La novela no lo presenta como un modelo a imitar, pero tampoco como un simple perdedor. Hay algo en su persistencia que resiste el juicio fácil.

La universidad funciona como refugio para Stoner, un lugar donde el deseo de aprender es a la vez el requisito y el fin del proceso educativo. Pero ese refugio es frágil. La Primera Guerra Mundial irrumpe, sus colegas se alistan o mueren, y el propio Stoner se descubre incapaz de sentir patriotismo o de odiar al enemigo. Su humanismo lo vuelve "demasiado débil y demasiado fuerte, y sin lugar al que ir en el mundo". La moral aquí no es heroica: es la de alguien que no puede dejar de ser lo que es.

El apellido Stoner ("stone", piedra) no es casual. Stoner es materia duradera frente a la fugacidad de las emociones y los conflictos humanos. Mientras los cuerpos de los demás —Edith, Lomax, Walker— encarnan sus defectos morales, el cuerpo de Stoner permanece íntegro hasta que el cáncer lo invade. Es una metáfora de una moral que no se negocia: la de sostener una vida de trabajo honesto cuando todo alrededor premia la astucia política y el beneficio material.

La relación con Katherine Driscoll es el único momento de plenitud en la vida de Stoner, y también el más doloroso. Se enamora de su mente antes que de su cuerpo. Pero cuando el escándalo amenaza sus carreras, decide terminar la relación. Su argumento no es romántico sino moral: "hemos salido de esto, al fin, con nosotros mismos. Sabemos lo que somos". El amor aquí no es posesión ni felicidad duradera; es reconocimiento del otro como real, y la aceptación de que eso, a veces, implica pérdida.

Quizás el gesto moral más radical de la novela es su negativa a juzgar. La vida de Stoner parece un fracaso, pero Williams construye la narración de tal modo que el lector no puede reducirla a ese veredicto. Stoner mismo, en sus últimos momentos, piensa: "Un sentido de su propia identidad se apoderó de él con súbita fuerza, y sintió su poder. Él era él mismo, y sabía lo que había sido". La idea de fracaso le parece "innoble, indigna de lo que su vida había sido". No hay reconciliación con el mundo, pero tampoco autoengaño.

La novela está atravesada por imágenes de luz que remiten a Platón. Lomax, Walker y Edith representan el fuego falso de la cueva: la preocupación excesiva por el yo y sus ventajas. Stoner, en cambio, busca una luz que no es la de la fama ni la del reconocimiento, sino la de la percepción verdadera. La escena de su muerte —con un rayo de sol cayendo sobre las páginas de su libro— sugiere que lo que aprendió y creó no puede reducirse a dinero, y que eso, de algún modo, basta.

La carga moral de Stoner no es un mandato. Es una invitación a mirar una vida sin las categorías habituales del éxito y el fracaso, y a preguntarse, incómodamente, qué queda cuando se las retira.

 Fabián Requena.

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