domingo, 8 de junio de 2014

Cuento: El Hijo 
Horacio Quiroga
Año: 1925
País: Uruguay

En el cuento El hijo, de Horacio Quiroga, la acción narrada puede resumirse en pocas palabras: un hombre pierde a su hijo a causa de un accidente de caza. A pesar de relatarse un hecho único, el cuento alcanza una gran densidad emocional, pues su verdadero tema es el proceso psicológico mediante el cual el padre toma paulatina conciencia de que ha sido golpeado por la fatalidad.
La mayor parte del cuento es la descripción minuciosa y rica de las distintas etapas de ese proceso que comienza en una feliz y confiada espera y concluye en la patética alucinación final.
Los sucesivos pasos de la acción, se articulan mediante una graduación en el tono afectivo de las situaciones presentadas, con el objeto de crear el clima emocional del cuento:
1- Presentación objetiva de un hecho real: padre e hijo se despiden alegremente.
2- La acción se desplaza ahora al punto de vista del protagonista: conocemos su satisfacción frente a la alegría del hijo, lo vemos reconstruir mentalmente su camino, complacerse en evocar su imagen, reflexionar acerca de las dificultades que debió vencer para educarlo según sus principios.
3- Referencia a sus frecuentes alucinaciones: tienen todo el carácter de una premonición, pero su tono sombrío se diluye mediante la afirmación: "Pero hoy... el padre se siente feliz, tranquilo y seguro del porvenir,"
4- Segunda presentación objetiva de un hecho real: suena un estampido, que ubicado en ese preciso punto de la estructura narrativa tiene el poder de instalar a la tragedia, de manera contundente y real, en el espacio del cuento, destruyendo, no aún en el ánimo del protagonista pero sí en el del lector, toda esa felicidad expresada en el párrafo anterior.
5- Referencia a otro elemento de la realidad exterior y objetiva: alusión a la altura del sol. Breve descripción de la naturaleza en función de señalar el tiempo transcurrido: ya es el mediodía.
Es de hacer notar que todos los cuentos de Horacio Quiroga van impregnados de esa angustia que contagia al lector, la fatalidad, la tragedia y la muerte misma. Sin duda, Horacio Quiroga fue uno de los máximos exponentes de nuestra narrativa latinoamericana.
Excelente escritor.

Fabián Requena
Cuento: El Ángel caído 
Amado Nervo
México

El Ángel Caído es un cuento de navidad que Amado Nervo hizo en dedicación a su sobrina María de los Ángeles.
Cuenta una historia fabulosa de un ángel que “por retozar mas de la cuenta sobre una nube” se cayó cielo abajo y se le rompió una ala, la derecha, gritaba socorro, pero, nadie podía entenderle, solamente un niño, se compadeció de él. El niño se lo llevó para su casa, pero el ángel no tenía costumbre de caminar y se lastimó su pie y se cansó demasiado, el niño tuvo que cargarle hasta su casa. Llegando allí la mamá del chico cuidó del ser sobrenatural y le curó su ala y él pudo volver para su casa.
El ángel era muy lindo, resplandeciente, su plumaje era muy alba, blanca y luciente, sus pies parecían la blanca nieve, sus ojos era de un hondo azul, era un ser nunca visto ni nunca imaginado de tan maravilloso y bello.
Mientras el ángel se estaba recuperando él no se cansaba de jugar con los niños, de esta manera los chicos, el niño y su hermana María se apegaron mucho a él y, consecuentemente, ganó el corazón de la mamá. Cuando el ángel se recuperó, recibió órdenes para volver para su casa, esto los dejó triste porque ya se había apegado mucho también a la familia que lo cuidaba y esta a su vez, también se quedaron triste. Entonces, cuando todos estaban bien tristes, la niña tuvo una excelente idea: " que nos lleves contigo". El ángel aceptó la propuesta y se los llevó a todos con él, incluso la madre.
Fueron todos al cielo ? Murieron todos ? La felicidad esta en el cielo ? 
Lindo cuento. 

Fabián Requena


Película: Azul y no tan rosa
Año: 2013
Director: Miguel Ferrari
País: Venezuela
Género: Drama. Comedia
Fotografía: Alexandra Henao
Reparto: Guillermo García, Ignacio Montes, Hilda Abrahamz, Carolina Torres, Elba Escobar, Juan Jesús Valverde, Beatriz Valdés, Aroldo Betancourt, Daniela Alvarado, Alexander Da Silva,Sócrates Serrano, Arlette Torres, Juan Carlos Lares


Diego, un fotógrafo de éxito, decide formalizar su relación con Fabrizio yéndose a vivir con él, pero, de manera inesperada, se ve obligado a hacerse cargo de su hijo Armando, que vive en España y al que no ha visto desde hace años. El chico llega con una maleta cargada de reproches, de modo que a Diego no le resultará fácil restablecer la relación afectiva con él. En tales circunstancias, un grupo de radicales homófobos le propinan a Fabrizio una brutal paliza que lo deja en coma. Para un venezolano hablar sobre el cine venezolano resulta hoy en día algo penoso e intrascendente. Principalmente por la poca veracidad de la «calidad» cinematográfica que azota el panorama artístico nacional. Año tras año se han estrenado proyectos fílmicos que pretendían generar un punto de inflexión a tal panorama, cuyo insuficiente resultado lograría meramente acentuar los mismos huecos y fallas que padecía –y posiblemente aun padece– el cine patrio. Con la llegada de Azul y no tan rosa, se confirma la premisa de que necesitamos intervención extranjera para poder vislumbrar algo de eficacia cinematográfica en las salas de cine de nuestro país. Siendo una coproducción Venezolana – Española y bajo el apoyo de Ibermedia, Azul y no tan rosa viene a plantear una nueva modalidad de narrar historias rompiendo viejos y cansinos estereotipos del cine nacional. La ópera prima de Miguel Ferrari es una ráfaga de aire fresco para el rostro y un indicio de esperanza para el cine venezolano. Pese a todo lo dicho, la película no escapa de errores puntuales y de poseer ciertos defectos en su narrativa y su ejecución. El guión de Miguel Ferrari que nada entre la comedia y el drama no logra equilibrar precisamente estos dos géneros. Momentos jocosos y una que otra secuencia dramática jamás logran conectarse adecuadamente dando como resultado un ritmo argumental algo irregular. Además, el exceso de referencias cinematográficas que emplea Ferrari, son tan precisas que por momentos se cree ver un film de Almodóvar. La influencia de dicho director esta presente en este tipo de genero y sus tomas. 

Fabián Requena


domingo, 20 de abril de 2014

Otro Ulises en el ocaso

Una tarde triste de abril

los últimos destellos de luz

eran devorados por la penumbra.

Una vieja embarcación ascendía

cortando las inquietantes aguas del Magdalena.

Abrazado al mástil, un hombre tocado por los años,

vestido de blanco

con una rosa amarilla

negándose a escuchar el trinar de las aves,

el golpeteo de las aguas,

el soplar del viento,

cual sirenas que atormentan a dicho viajero,

otro Ulises, cerrando su propia historia

esperando un final en su Macondo soñado.



Fabián Requena








domingo, 13 de abril de 2014

Película: Dallas Buyers Club
Año: 2013
Director: Jean-Marc Vallée
Interpretación: Matthew McConaughey , Jared Leto, Jennifer Garner
País: Estados Unidos
Género: Drama
Premios: Oscar al mejor actor : Matthew McConaughey, Oscar al mejor actor de reparto: Jared Leto

Un hombre imperfecto lucha por sobrevivir durante un período incierto en los Estados Unidos. Inspirada en hechos reales, la historia sobre la fortaleza de Ron Woodroof se narra en Dallas Buyers Club, dirigida por Jean-Marc Vallée y guión original de Craig Borten y Melisa Wallack. Matthew McConaughey ganador del Spirit Award, retrata la vida de un personaje que quiere mucho más. Hijo de Texas, Ron Woodroof es un electricista y cowboy de rodeo. En 1985, está metido en un estilo de vida temerario, que no se replantea. De repente, Ron es diagnosticado como seropositivo y se le dan 30 días de vida. Sin embargo no acepta la pena de muerte. Su curso intensivo de investigación revela la falta de tratamientos aprobados y medicamentos en los EE.UU., así que Ron cruza la frontera a Méjico. Allí, averigua sobre tratamientos alternativos y comienza a hacer contrabando con los Estados Unidos, desafiando a la comunidad médica y científica incluyendo a su médico, la Dr. Eva Saks (la ganadora del Premio del Sindicato de Actores de Cine Jennifer Garner). Un extraño en la comunidad gay, Ron encuentra un improbable aliado en otro paciente con SIDA, Rayón (el ganador del Gotham Independent Film Award, Jared Leto), un transexual que comparte el deseo de Ron por la vida. Rayón también comparte el espíritu emprendedor de Ron: tratando de evitar sanciones del gobierno contra la venta de medicamentos y suplementos, establecen un "club de compradores", donde gente seropositiva paga cuotas mensuales para acceder a los recién adquiridos suministros. En lo profundo del corazón de Texas, el caracter pionero Ron sale a la luz. Con una creciente comunidad de amigos y clientes, Ron lucha por la dignidad, la educación, y la aceptación. En los años siguientes a su diagnóstico, el luchador solitario vive la vida como nunca.

Fabián Requena


Película: Nebraska
Año: 2013
Director: Alexander Payne
Interpretación: Bruce Dern, Will Forte, June Squibb, Stacy Keach, Bob Odenkirk, Rance Howard, Devin Ratray
País: Estados Unidos
Género: Drama, neo-noir.
Oscars: 6 nominaciones, incluyendo mejor película y director.
Alexander Payne regresa, tras la estupenda Los descendientes, con un nuevo film acerca de sus dos obsesiones máximas: las relaciones paternofiliales y la muerte; y lo hace, como en aquella vez, con un estilo depuradísimo (da la sensación de que más que nunca), de claras raíces clásicas, que le ha vuelto a generar, al igual que en sus otras películas, la crítica de quienes ven en él tan solo a un buen alumno. Sin embargo, no deberían sus detractores fiarse de la límpida fachada de esta producción.
Porque, para empezar, Nebraska es una historia que, en sí misma, no es tan sencilla como aparenta. De hecho, podría tratarse, sin más, del trayecto de un anciano hacia una determinada meta, pero ese periplo encuentra un matiz esencial en su propia formulación: el protagonista quiere viajar a otro estado para cobrar una fortuna inexistente. O sea, que estamos ante un relato filtrado por un absurdo que quiebra el clasicismo desde el exterior, dejando la vía libre a otras rupturas venideras, y mucho más salvajes, surgidas desde un palpitante interior.
Así, en esta ocasión, no parece un asunto banal que el sujeto más vital sea un hombre senil que ve en un viaje absurdo un estímulo que va mucho más allá del premio gordo a ganar (¿quién está realmente mayor?). Es alguien que anhela justificar, de algún modo, una dolorosa existencia que ha ido de la mano de la tumultuosa y beligerante Historia norteamericana del pasado siglo (el director vuelve a hacer bascular su película entre lo mínimo y lo máximo). Por eso la obra se ensancha al llegar al viejo pueblo, donde nada (y, a la vez, todo) ha cambiado. Allí, el autor rueda con mano invisible una serie de encuentros mientas acumula, con clase e inteligencia, y sin menospreciar jamás al espectador, sutiles capas que, poco a poco, construyen un complejo estrato. De esta manera, el diálogo en el cementerio, afortunada mente alejado de cualquier tipo de sensiblería y moteado por un humor magnífico (uno de los sellos personales del americano, que recorre enteramente este metraje de aliento tragicómico), revela la dificultad de la puesta en escena transparente de Payne. Es un instante de un importante calado lírico y humano que vira lo visto y lo que está por verse. A partir de aquí, el dolor y la amargura suscitados por el paso del tiempo se filtrarán a través de las ajadas pieles de los ancianos pueblerinos, auténticos espectros y casi los únicos habitantes de un espacio condenado a la desaparición (la ligazón entre lo grande y lo pequeño de nuevo) donde tan solo un par de gordos vagos, que se mueven únicamente de su sofá por interés, son jóvenes. Todos estos sujetos respiran en un ecosistema plagado de objetos inertes disfuncionales (máquinas antiguas), inmigrantes perdidos en el significado de las palabras u otros elementos relacionados con la inconexión vital, como la televisión familiar frente a la cual se citan los hombres de la casa para mirarla perplejos dentro de una extraña toma en la que da la sensación de que la luz de las imágenes de un partido de fútbol está erosionando sus figuras al igual que hace el tiempo con las estatuas (regreso al drama de la inactividad). Unos indiscutibles logros en la puesta en escena que van acompañados de otros sutiles hallazgos textuales que son expresados, por lo general (y una vez más en el cine de este director), a través de los personajes femeninos. Así, resulta prácticamente imposible no conmoverse ante lo que se antojan las ruinas de una vieja disputa entre dos mujeres por un varón que, quizás, no lo merecía (¿un eco de otra época convenientemente matizado por el trato que la esposa del protagonista le da a su marido?). Del mismo modo que no podemos evitar sentirnos agitados al verlas usar repetidamente la palabra ‘zorra’ cual epíteto multiusos. Sin duda, unos deliciosos detalles que nos mantienen asombrados durante toda la proyección y que son culminados con una maravillosa confesión final de un padre a un hijo que encuentra su cumplimiento en un bello gesto de autoafirmación. O sea, que nos encontramos frente a una de esas películas que son grandes sin parecerlo ni alzar la voz; es decir, frente a un trabajo de Alexander Payne que, como tal, no se muestra preocupado en aparentar, ni intimidado ante la mirada inquisidora de quienes no pueden/quieren participar de su sensibilidad fantasma. No se escapa de este film la manera humana y muy dolorosa entre la relación padre e hijo, la forma como el hijo maneja los sueños de su padre dentro de su patología, haciéndole un final feliz, lo que todo hombre quiere hacer en su vida “importante” sin tomar en cuenta su pasado. El amor del hijo hacia el padre, sin críticas, sobresale, y un padre senil, con cuadros de demencia que florecen día a día, protegidos por el hijo que cueste lo que cueste tiene que hacer realidad esa gran ilusión de su padre. Lamentable que solo fue nominada al Oscar, merecía un Oscar, por lo menos. Es un derroche constante de fotografías en blanco y negro, como si el tiempo se hubiera detenido junto con la paciencia del director, no hay nada apresurado, todo fluye. 
Excelente película, y muy bien lograda en el estilo neo-noir.

Fabián Requena

El amor del hijo hacia el padre desgastado por los años.





Película: 12 años de esclavitud
Año: 2013
Director: Steve McQueen
Interpretación: Chiwetel Ejiofor, Lupita Nyong'o, Benedict Cumberbatch, Brad Pitt, Michael Fassbender, Paul Giamatti, Paul Dano, Sarah Paulson, Quvenzhané Wallis.
País: Reino Unido, Estados Unidos
Género: Drama histórico. 
Ganadora del Oscar 2014 como Mejor Película. Además obtiene el Oscar a la Mejor Actriz de Reparto y al Mejor Guión Adaptado.

En los años previos a la Guerra Civil de Estados Unidos, Solomon Northup (Chiwetel Ejiofor), un hombre negro libre que vive en Nueva York, es secuestrado y vendido como esclavo. Solomon deberá luchar no sólo por continuar vivo sino también por preservar su dignidad frente a la crueldad de su amo (Michael Fassbender). Su esperanza, alimentada por inesperados gestos de amabilidad y ayuda, no le abandonará a lo largo de su odisea de doce años. La oportunidad de Solomon de conocer a un abolicionista canadiense (Brad Pitt) cambiará su vida para siempre.
Es una excelente película, donde se maneja el problema de la esclavitud en los Estados Unidos. Sugiero analizarla desde el punto de vista humano, hasta donde sufre un hombre por su dignidad y la forma inhumana como eran tratados los negros esclavos, solo por un bendito color de piel, tantos maltratos y muertes injustificados. Te puedes deleitar con las fotografías de gran calidad. 
Excelente película.


Fabián Requena



                                                                         Lupita Nyong'o